Uno de los errores más habituales es pensar que la diferencia entre un maquillaje de día y uno de noche es solo "más cantidad de producto". En realidad, cambia la técnica, los acabados y hasta los colores que mejor funcionan según la luz en la que te vayas a mover.
La luz lo cambia todo
Con luz natural, cualquier textura y color se ve mucho más marcado de lo que parece en el espejo. Por eso, el maquillaje de día busca acabados más naturales, difuminados y con texturas ligeras: la piel luminosa pero no brillante, colores suaves en ojos y labios. De noche, con luz artificial, el maquillaje "aguanta" mucho mejor una intensidad mayor sin que se vea recargado.
Maquillaje de día: menos es más
- Base más ligera, dejando que se note la piel
- Colores tierra o rosados suaves en los ojos
- Máscara de pestañas en vez de eyeliner marcado (a no ser que sea tu estilo habitual)
- Labios en tonos naturales o con un toque de color, sin excesivo brillo
Maquillaje de noche: se puede jugar más
- Base con más cobertura, para que aguante fotos con flash
- Ojos ahumados, colores metalizados o eyeliner más marcado
- Pestañas más definidas (aquí las extensiones o el lifting con máscara marcan mucho la diferencia)
- Labios con más intensidad: rojos, granates, o brillos más potentes
¿Y si el evento es de tarde-noche, tipo boda?
Ahí es donde más disfruto trabajando: hay que pensar en cómo evoluciona el maquillaje a lo largo de varias horas y con distintos tipos de luz (ceremonia de día, banquete de noche). Uso técnicas y productos de larga duración pensados exactamente para eso, para que estés perfecta en cada momento del día.
Si prefieres que me encargue yo de principio a fin, reserva tu maquillaje a domicilio en Jerez de la Frontera.
¿Tienes un evento especial en mente?
Cuéntame el tipo de evento y el horario, y diseñamos juntas el maquillaje perfecto.
